Se propone actuar en el área de la Puerta Norte y el Castillo de Santa Cruz del Barrio del Cabo, la plaza contigua de San Fernando y la conexión de esta última con el eje urbano de la calle Real, la arteria principal de la capital palmera.
Antiguamente el barrio del Cabo comprendía un distrito situado a las afueras del núcleo urbano, la zona situada al norte del barranco de Las Nieves. Hoy en día es una zona algo desconectada del tejido urbano y con una comunicación incómoda desde el núcleo poblacional. Además, su carácter histórico de puerta de acceso a la ciudad y su vínculo con el primitivo sistema defensivo del conjunto se encuentran desdibujados.
La plaza de San Fernando es hoy un espacio verde que, por la configuración actual del espacio libre en esta zona, apenas es utilizado, salvo como lugar de paso ocasional por los viandantes y como aparcamiento por los vehículos. El Cabildo de La Palma está promoviendo un proyecto para encauzar y cubrir la parte final del barranco, desde el puente que continúa la calle Poggio y Monteverde hasta su desembocadura. La construcción de la cubierta del barranco conectará esta plaza con el otro lado del cauce.
La propuesta debe contemplar las siguientes actuaciones:
La adecuada restauración del Castillo de Santa Cruz del Barrio del Cabo y de los lienzos de muralla que conformaban la antigua Puerta Norte. Se debe proponer una solución para el espacio en torno a él, para otorgar mayor protección y visibilidad a las estructuras conservadas. A los pies del baluarte se plantea la creación de plazas abiertas al mar y diseñadas para protegerse del mismo.
Se debe prestar atención al viario público, en general formado por calles estrechas y escalonadas y con especial interés en aquel tramo conservado del antiguo Camino Real, que discurre a una cota inferior de la calle Maldonado, bajo el emplazamiento de lo que fue la primitiva puerta de la ciudad, y que interseca con un barranquillo que discurre cerca de una de las grandes medianeras vistas que dominan la zona y que desemboca en el océano. Este antiguo camino conserva restos de empedrado histórico y se mantiene en uno de sus alzados la escala original de las construcciones de esta zona.
También se propone diseñar una nueva construcción en altura adosada al edificio con medianería vista que resuelva este alzado hacia el baluarte y la plaza o bien plantear una remodelación de la medianera existente para convertirla en una fachada con vistas hacia el sur.
Se debe abordar el diseño de los espacios urbanos de la Plaza de San Fernando y de la futura plataforma que cubrirá el barranco, conectando las dos vertientes del mismo y generando una importante explanada en la que, por sus características, no podrá plantearse arbolado en la extensión a cubrir. Esta actuación implicará el trazado de un eje urbano peatonal como continuación de la calle real y la Alameda que conecte el ámbito de intervención con el resto del conjunto urbano, la redirección del actual flujo de tráfico y la reserva de espacio para 100 plazas de aparcamiento. Los mencionados espacios de aparcamiento deberán estar diseñados de forma que su impacto sobre el paisaje urbano se reduzca al mínimo posible.
Se propondrá la creación de un espacio museístico sobre la actual plaza de San Fernando, preferentemente en la zona sureste del ámbito de actuación, en las proximidades del actual barranco y de la muralla del Castillo de Santa Cruz, teniendo en cuenta que el trazado de las actuales vías de tráfico rodado podrá ser completamente reconfigurado. Ello permitiría dotar de mayor superficie al actual Museo Naval de Santa Cruz de La Palma (fundado en 1975 y ubicado en el Barco de la Virgen). Esto sería acorde con la relevancia de la historia marítima de la isla y la importancia de la colección que atesora. Estos nuevos espacios complementarían los del museo existente y habrán de incluir las siguientes funciones:
- Áreas de acceso público: hall o recibidor, cafetería, aseos, sala de exposiciones temporales, biblioteca, salón de actos (40 personas), aula pedagógica (25 escolares), sala para la exposición permanente (1.000 m² construidos)
- Áreas cerradas al público: depósito de las piezas no expuestas en la exposición permanente, almacén, dos oficinas administrativas
La parcela de intervención destinada al Museo Naval se encuentra calificada en los planes urbanísticos como zona verde y de edificabilidad baja, por lo que parte de las instalaciones podrán ser subterráneas, aprovechando los desniveles existentes. No obstante, los volúmenes situados en superficie serán importantes para la correcta definición espacial de las áreas públicas a rediseñar. La arquitectura y la construcción de estos elementos deberán ser acordes con la tradición arquitectónica local.