La Plaza de Rebote es un lugar fundamental para la comunidad local, tanto por su configuración como por las actividades que alberga. Por ello, y dada su situación actual, se propone reordenar la plaza con el fin de priorizar su uso comunitario y deportivo, así como limitar la presencia en ella de vehículos.
El estacionamiento de vehículos y el tránsito constante, debido a que la plaza también sirve como cruce de varios ejes viales, dificulta frecuentemente el uso de la cancha de pelota. Es importante reordenar el espacio, de manera que se priorice el uso original de la plaza, se mejore la articulación de las vías y se facilite la accesibilidad peatonal, especialmente entre la plaza y el trinquete. Además, el firme de la plaza, que combina suelo asfaltado y enlosado, está muy deteriorado debido a la circulación y la falta de mantenimiento, y necesita por tanto restauración o sustitución.
Asimismo, tanto la parte posterior como la frontal del frontis presentan problemas de pérdida de rejuntado y aparición de vegetación invasiva, lo que hace recomendable una limpieza exhaustiva de las piedras y el rejuntado o encalado del alzado posterior del muro, además de la sustitución de la red metálica existente. Las bancadas que rodean la plaza, construidas en piedra, también muestran un estado de deterioro similar en varios tramos, lo que exige una intervención para conservar su estructura.
En cuanto a los edificios que cierran la plaza, se ha eliminado el revoco de cal original de algunas de sus fachadas y en algunos casos han sido recubiertas con cemento y pintura plástica. La antigua Posada y la Erreboteko etxea se encuentran en un estado de conservación aceptable. Sin embargo, la Posada, en la que el pueblo de Irurita es copropietario, tiene una de sus fachadas muy deteriorada, aunque aún con restos visibles del acabado original. Por ello la propuesta debería incluir –siempre que sea posible– la recuperación de los acabados tradicionales de las edificaciones que circundan la plaza. Además, sería conveniente que la propuesta incluya la eliminación del cableado exterior de las fachadas mediante su soterramiento.
En todo caso, la propuesta ha de hacer un énfasis especial en la casa conocida como Dolantxea, ubicada en el lado noreste de la plaza. Se encuentra en estado de ruina en la actualidad y en proceso de expropiación por el Ayuntamiento de Baztán. Si bien los muros exteriores se encuentran en relativo buen estado, la cubierta presenta un grave deterioro y los forjados interiores se han arruinado parcialmente. El edificio es por ello inaccesible y no ha podido incluirse un levantamiento detallado de los restos que aún se mantienen de su configuración interior, que puede en todo caso intuirse por su volumen y la disposición de sus huecos. Se ha marcado únicamente en la planimetría del edificio aportada a los concursantes la posición aproximada de la antigua escalera del edificio, de forma que sirva de referencia sobre su distribución interior. La casa cuenta con una pequeña huerta anexa, también en avanzado estado de deterioro.
Se propone transformar este edificio en ruinas en un centro de interpretación del juego que se desarrolla frente a ella, mirador y espacio didáctico, lúdico y cultural, que haga también uso del espacio de su huerta anexa, también en estado de abandono.