El área de intervención se sitúa en la zona oeste del centro histórico de la villa de Alzira, donde se quiere recuperar el el tejido urbano residencial, reconectar la población con el río y poner en valor el carácter histórico de este ámbito, incluyendo los vestigios y la memoria de los que fueron sus principales elementos de interés patrimonial: la muralla almohade, el antiguo templo de Santa María y el desaparecido Puente de Sant Gregori.
Esta propuesta busca recuperar la identidad cultural e histórica del centro histórico de la ciudad a través de una actuación que comprende el alzado occidental de la misma, que constituye su fachada hacia el río y hacia quienes se aproximan a la villa desde la estación de ferrocarril, situada en la margen opuesta. Es además el frente histórico con mayor posible presencia en el paisaje urbano, al encontrarse aún libre de construcciones adyacentes posteriores.
Actualmente este extremo de la ciudad cuenta con una pantalla vegetal muy descuidada que se alza en la ribera del río y dicha ribera se encuentra completamente desconectada de la población. Entre ambas se alza un muro que se erigió originalmente para proteger al conjunto urbano de las crecidas del río que históricamente afectaron al municipio. Este muro alcanza una cota superior a la del viario del núcleo urbano y a su misma cota discurre una vía que conecta las situadas al norte y al sur del centro histórico. En el ámbito propuesto existe un amplio almacén que es propiedad municipal y que se desmantelará a su debido tiempo. También existe un cuartel de la Guardia Civil construido en los años 50 que es de propiedad municipal y está catalogado en el Plan Especial del centro histórico como impropio por su excesiva volumetría. Previsto ya el traslado del mismo a otro emplazamiento y siendo también propiedad municipal, se propone su demolición total para la recuperación de la trama urbana de este entorno.
Se incluye también en el área de actuación el tejido urbano próximo a las edificaciones ya mencionadas, compuesto principalmente por viviendas que mantienen en mayor o menor medida la escala, los tipos y/o los rasgos tradicionales de este barrio. Existen, sin embargo, varios edificios deteriorados y solares vacíos.
Teniéndose todo ello en consideración, y siendo el objetivo general la recuperación de la zona occidental de la Vila, se busca definir una nueva ordenación urbana para el ámbito delimitado para este Concurso. Esta nueva ordenación deberá proponer nuevas alineaciones para las manzanas, las calles y los demás espacios libres de este ámbito. Será importante en ella resolver apropiadamente la delimitación espacial de los diversos espacios públicos y las transiciones entre ellos, así como el alzado de este barrio hacia el río y la conexión entre el conjunto urbano y la ribera del mismo.
Se partirá de la base de la prevista demolición tanto del Cuartel de la Guardia Civil como de los almacenes municipales existentes, buscando conservar, por el contrario, la traza de las manzanas residenciales de este ámbito.
La nueva ordenación propuesta tendrá en consideración, allá donde se considere oportuno, las alineaciones históricas que tuvieron calles y plazas en esta zona. El uso principal de los nuevos edificios propuestos será el residencial unifamiliar, si bien tiene cabida cualquier otro uso compatible, pudiéndose incluir, por ejemplo, espacios comerciales y/o edificios públicos.
El diseño arquitectónico y urbano planteado también habrá de considerar la probable aparición de restos arqueológicos del alzado occidental de la muralla, de la desaparecida iglesia de Santa María y del también perdido puente de Sant Gregori, así como la posible puesta en valor o restauración de estos vestigios, que deberán ser en todo caso adecuadamente conservados.