Frigiliana, Málaga

Frigiliana, municipio situado en la comarca malagueña de la Axarquía, en la vertiente meridional de la Sierra de Almijara, ha sido uno de los tres municipios seleccionados en la nueva edición del Concurso de Arquitectura Richard H. Driehaus. Su conjunto histórico, declarado Bien de Interés Cultural, destaca por la conservación de una estructura urbana de origen andalusí y por la singularidad de su tejido arquitectónico tradicional.

La propuesta se centra en la zona de “El Ingenio”, antigua casa solariega y fábrica de miel de caña —la única de este tipo aún en funcionamiento en Europa—, mediante la recuperación de sus espacios en desuso, la incorporación de nuevos usos culturales y terciarios compatibles con la actividad industrial y la reordenación de su entorno urbano y paisajístico, con el objetivo de reforzar la conexión peatonal entre las distintas cotas del casco histórico.

El lugar

Frigiliana es un municipio situado en la comarca malagueña de la Axarquía, en la vertiente meridional de la Sierra de Almijara, que es, a su vez, parte del Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama. Su conjunto histórico, declarado Bien de Interés Cultural, destaca por la conservación de una estructura urbana de origen andalusí y por la singularidad de su tejido arquitectónico tradicional.

A una altitud de 320 m, y con un microclima subtropical influenciado por la cercana presencia del mar Mediterráneo, el término municipal de Frigiliana limita al norte con el municipio de Cómpeta, al oeste con Torrox y al sur y el este, con Nerja, y cuenta con una población de 3.383 habitantes.

El paisaje de Frigiliana está caracterizado por la sucesión de terrazas artificiales que comienzan al pie de su núcleo municipal y que, desde los tiempos del dominio musulmán de la región, han permitido transformar terrenos de secano de abruptas pendientes en superficies horizontales susceptibles de ser regadas por anegamiento. Los sistemas de regadío formados por acequias de distribución y albercas de almacenaje siguen aún hoy en funcionamiento.

 

Historia del Lugar

La fundación de la villa de Frigiliana se remonta a la colonización fenicia, si bien se documenta la presencia humana en este territorio en las postrimerías del Neolítico.

Existe constancia de la presencia romana en la zona, si bien fue la civilización musulmana la que dejó una huella más profunda en el paisaje urbano y en el entorno inmediato en el que se asienta. Fue bajo dominio musulmán cuando se introdujeron los cultivos de huerta y la caña de azúcar, para lo que, dado lo accidentado de la ladera cultivable de la alquería, se vieron obligados a aterrazarla en forma de bancales que hicieran posible su explotación y que se conservan hasta el presente. 

La concentración de la población-hispanomusulmana en el antiguo reino nazarí de Granada, a medida que los reinos cristianos del norte peninsular avanzaron hacia el sur, provocó una cierta explosión demográfica en la zona. En esta época, el caserío de Frigiliana alcanzó su máxima dimensión, al llegar por su parte baja hasta los cortados que se elevan inmediatamente sobre los bancales. Ello supuso el florecimiento agrícola de la alquería, palpable en la roturación de nuevas tierras y el aterrazamiento de las laderas no cultivadas hasta entonces, al tiempo que se prolongaron las redes de acequias ya existentes. Estas acequias aún continúan desempeñando la misma función, setecientos años después de que fueran construidas. 

La cristianización impuesta tras la caída del reino nazarí desencadenó la sublevación mudéjar de 1500, que fue sofocada un año después. A esta catástrofe demográfica para la zona, hubo que sumar la que supuso el levantamiento morisco de 1568, con la matanza acaecida en el cerro del Fuerte, en las proximidades de Frigiliana, y la posterior expulsión de los moriscos en 1570, lo que supuso el total despoblamiento de la alquería de Frigiliana. 

La repoblación se inició en los últimos años del siglo XVI, cuando se produjo el paso de la propiedad del territorio a los Manrique de Lara. Estos acometieron la construcción de su casa solariega, hoy conocida como «El Ingenio», y la Casa del Apero para la explotación de la caña de azúcar. Todo ello fue cimentando la recuperación del pueblo. 

Esta recuperación se aceleró en los primeros años del siglo XVII, sobre todo desde 1630, año en el que el territorio se convirtió en condado. El Conde de Frigiliana impulsó la repoblación intensiva de la localidad, con la construcción de casas a lo largo del camino de Nerja, la creación de un trapiche para el ingenio de azúcar y la replantación de la zona de caña. A esta época se remonta el inicio del Ensanche, en torno a la actual calle San Sebastián, así como el establecimiento de las Maquinillas y el Ingenio que, aprovechando como fuerza motriz los saltos de agua del sistema hidráulico de Lizar, se utilizaron en adelante para la transformación de la caña. 

Como culminación de este proceso de recuperación, en 1640 Frigiliana obtuvo el título de Villa y se independizó de Vélez-Málaga. En consecuencia, se amojonó el término municipal y se estableció el Ayuntamiento. Unos años después se terminaron las obras del templo parroquial. 

Los siglos XVIII y XIX consolidaron el auge de la zona, que fue aumentando paulatinamente en población y riqueza gracias a la explotación de la caña y, sobre todo, de la vid. Como resultado, se alcanzó un máximo de población de 3.197 habitantes en 1887. Sin embargo, la plaga de la filoxera, que ya había originado unos años antes una auténtica catástrofe agrícola, provocó un progresivo declive en la zona que alcanzó hasta bien entrado el siglo XX. 

No fue hasta después de la Guerra Civil española cuando se inició una leve recuperación económica y demográfica que ocasionó la expansión de la población en el Ensanche, en las actuales avenidas de Andalucía y Príncipe de Asturias. En la segunda mitad de ese siglo, y aprovechando el empuje turístico, se produjo un aumento significativo de la edificación, que ha alcanzado su apogeo en las dos últimas décadas.

La propuesta

Rehabilitación del área del Ingenio

El área de intervención propuesta para el concurso comprende «El Ingenio» de Frigiliana y su entorno inmediato, un conjunto de elevado interés histórico, arquitectónico, industrial y paisajístico. Es además la zona que conecta el núcleo más antiguo de Frigiliana con su Ensanche histórico, por lo que su diseño es fundamental para la cohesión del conjunto.

El término «ingenio» hace referencia a grandes instalaciones preindustriales destinadas, en este caso, a la elaboración de azúcar y miel de caña, y articuladas en torno a elementos como el molino y las calderas. El Ingenio de Frigiliana mantiene actualmente una función productiva vinculada a la fábrica de miel de caña Nuestra Señora del Carmen, única fábrica de miel de caña activa en Europa. Están en uso actualmente algunas dependencias de planta baja como zonas de almacenamiento de materias primas, así como del producto elaborado. Recientemente se ha rehabilitado una construcción anexa al edificio principal que se encontraba en estado ruinoso y que se ha transformado en dos locales destinados a la venta de recuerdos y a la restauración. Igualmente, en planta baja, se ha restaurado un espacio abovedado conocido como la «capilla», el cual se ha adecuado con la intención de destinarlo a la interpretación histórica del edificio y de su actual uso como fábrica de miel de caña.

El resto del Ingenio se encuentra en desuso, como la maquinaria del antiguo molino de caña, recientemente restaurado, y el molino de aceite. La parcela en torno al Ingenio está hoy vallada, es privada y en ella se ubican los antiguos caminos conocidos como Camino de las Maquinillas y Camino de las Aceitunas, así como las ruinas de una antigua maquinilla situadas detrás de las chimeneas. Téngase en cuenta que el término «maquinilla» se refiere también a un ingenio, pero de pequeño tamaño o menor entidad.

La topografía constituye uno de los principales elementos configuradores tanto del Ingenio como del paisaje y del desarrollo histórico del núcleo urbano. Su emplazamiento proporciona unas vistas privilegiadas hacia el Parque Natural de las Sierras de Alhama, Almijara y Tejeda, lo que refuerza su valor paisajístico. Sin embargo, la misma topografía genera una fractura dentro de la trama urbana del casco histórico y dificulta especialmente la conexión peatonal con las zonas altas de Frigiliana debido a la ausencia de itinerarios públicos. El conjunto presenta, por tanto, una doble condición: por un lado, la de elemento patrimonial y paisajístico de gran potencial; y por otro, la de oportunidad para resolver un punto de discontinuidad dentro de la estructura urbana existente.

 

Propuesta de intervención

La propuesta de intervención en el Ingenio implica la introducción de nuevos usos (terciarios, culturales, etc…) que puedan ser compatibles y convivir con la actividad industrial que se sigue desarrollando en el edificio. La fabricación de miel de caña debe continuar y esta actividad industrial puede, de hecho, convertirse en el eje de nuevas actividades no industriales que la complementen. La planimetría que acompaña a estas bases permite identificar la delimitación de las áreas que deberán emplearse para espacio comercial, de administración, de interpretación del edificio y su historia, y como espacio polivalente en el que debe plantearse un nuevo uso de carácter preferentemente cultural.

Es importante tener en consideración las fachadas del Ingenio como elemento singular en el que debe atenderse a las técnicas de revestimiento mural dentro del marco histórico que le corresponde. Cualquier intervención en el edificio deberá considerar el respeto y la integración en el paisaje urbano de estas fachadas.

A mayor escala, se propone la reordenación del entorno, lo que incluye la creación de nuevas construcciones para complementar la edificación preexistente con nuevos usos que sean compatibles con ella y generar nuevos espacios públicos (calles y plazas) que proporcionen mayor cohesión e integración a la trama urbana. Estas actuaciones deben integrarse armónicamente en el contexto histórico, cultural y social de Frigiliana. 

Para esta parte de la actuación, se plantea la demolición tanto de los aserraderos adosados al edificio principal del Ingenio como del cuartel de policía existente, que se consideran condición mínima de las intervenciones en el concurso. 

Toda la propuesta deberá responder al reto fundamental de resolver la desconexión del flujo peatonal que existe actualmente con la parte alta del casco histórico de Frigiliana, mediante nuevos recorridos peatonales hacia el noroeste del Ingenio, con plazas o miradores que permitan articularlos. 

A la hora de resolver estos recorridos, será especialmente relevante prestar atención a la zona ubicada al norte del Ingenio, espacio con gran valor patrimonial, histórico y paisajístico. Cuenta con una escarpada orografía y con las estructuras que componen el sistema hidráulico de saltos de agua. Aquí, la intervención habrá de respetar y poner en valor las preexistencias e integrar los elementos arqueológicos. Se entiende además que este espacio exterior puede ponerse en relación con los recorridos de interpretación del edificio principal.

Se sugiere también la creación de una nueva plaza junto al propio Ingenio, donde el terreno es menos escarpado, donde cualquier edificación de menor escala puede acentuar la monumentalidad del edificio del Ingenio, y donde puede aprovecharse el espacio adicional dejado por la demolición de los aserraderos. En el caso de proponerse una plaza en esta zona baja del ámbito, se sugiere contemplar la posibilidad de introducir bajos comerciales, de manera que el nuevo tejido sea lo más rico y activo posible. De esta forma, estos nuevos espacios públicos servirán como nuevos lugares de encuentro con potencial para cohesionar mejor el conjunto urbano.

Respecto a las nuevas edificaciones, la totalidad de la zona comprendida en la UE-5 admite la construcción de hasta 3.106,90 m2 de superficie de ocupación adicional a la ya ocupada por el Ingenio. El uso principal que tiene asignado es terciario. Sin embargo, al admitirse el uso residencial como uso compatible, a efectos de este concurso se establece que los 3.106,90 m2 de superficie que pueden ser edificados podrán destinarse a uso residencial o terciario; será el criterio de los participantes el que determine la proporción de cada uso que es necesario en el ámbito de intervención.

Las nuevas edificaciones deberán considerar las necesidades habitacionales de Frigiliana, por lo que se recomienda  proponer viviendas con diversas configuraciones y entre las que predominen viviendas que cuenten con al menos dos o tres dormitorios. 

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