El XIV Premio Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional ha sido otorgado por la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales a Fernando Cerqueira Barros, arquitecto portugués cuya trayectoria destaca por su contribución a la conservación y la continuidad de la tradición arquitectónica del norte de Portugal.
La Fundación Hortensia Herrero ha sido galardonada con la Medalla Richard H. Driehaus a la Conservación del Patrimonio 2026 de la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales en reconocimiento a su contribución a la protección, la restauración y la recuperación del patrimonio histórico y artístico de la Comunidad Valenciana.
– Fernando Cerqueira Barros, Premio Rafael Manzano 2026 –

Su actividad comprende la rehabilitación del patrimonio, el diseño de proyectos de nueva planta basados en la identidad arquitectónica local y una importante labor de investigación y promoción de iniciativas culturales y comunitarias destinadas a conservar y transmitir los conocimientos constructivos de la región. Su obra se caracteriza por el dominio de las formas, los materiales y las técnicas de construcción propias de la zona, así como por la estrecha colaboración que mantiene con los maestros de los distintos oficios y con las comunidades locales, cuya participación ocupa un lugar fundamental tanto en sus proyectos como en su labor de recuperación y difusión del patrimonio.
Uno de los aspectos más destacados de su trayectoria es su vinculación con Arcos de Valdevez, en la región del Alto Minho, de donde es natural y donde su relación con la arquitectura y el paisaje se remonta a la pequeña aldea de su infancia. En esta región ha desarrollado una importante labor de recuperación del patrimonio arquitectónico y de promoción de la cultura local. Su actividad trasciende el ejercicio profesional y se extiende a la organización de encuentros, talleres y otras iniciativas que reúnen a arquitectos, investigadores, artesanos, instituciones y habitantes de la región. Este compromiso con el estudio de las distintas culturas constructivas le llevó primero a cursar la Escuela de Verano Ibérica de la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales y, años después, a integrarse en el profesorado de sus más recientes ediciones.
La obra de Fernando Cerqueira Barros parte de un conocimiento profundo del entorno edificado y del saber hacer de cada lugar. Su método de trabajo concede especial importancia al estudio directo de las construcciones del entorno, al dibujo y al análisis de la relación con el territorio. Sus intervenciones buscan recuperar y dar continuidad a los principios que han dado forma a la arquitectura local, tanto en la rehabilitación del patrimonio como en el diseño de nuevas arquitecturas adaptadas a las necesidades contemporáneas. De esta manera, las nuevas intervenciones se integran con naturalidad en las construcciones existentes y contribuyen a conservar su paisaje y su carácter arquitectónico propios.


– Fundación Hortensia Herrero, Medalla Richard H. Driehaus a la Conservación del Patrimonio 2026 –

Desde su creación, la entidad ha impulsado la rehabilitación de algunos de los monumentos y edificios más destacados de Valencia, algunos gravemente deteriorados, y ha favorecido su recuperación para el uso y el disfrute de la sociedad. Su labor constituye además un ejemplo de mecenazgo cultural que ha permitido movilizar importantes recursos privados para la conservación del patrimonio y dar continuidad al trabajo de numerosos profesionales y maestros artesanos especializados en técnicas tradicionales de construcción y restauración.
La Fundación fue creada en 2012 por la empresaria y mecenas valenciana Hortensia Herrero, con el propósito de contribuir al desarrollo cultural de su tierra a través de tres líneas principales de actuación: la conservación del patrimonio, la promoción del arte contemporáneo y el apoyo a la danza. Desde sus inicios, la recuperación de conjuntos monumentales ha ocupado un lugar central entre sus actividades, impulsada por el interés personal de su fundadora por conservar aquellos monumentos que, pese a su importancia para la historia y la identidad de Valencia, se encontraban amenazados por el deterioro o la falta de recursos para su conservación. La propia Hortensia Herrero ha participado directamente en la elección y el desarrollo de las intervenciones, que la Fundación lleva a cabo en colaboración con las instituciones propietarias de los inmuebles, las administraciones públicas y equipos especializados de arquitectos, restauradores y artesanos.
Entre las primeras grandes actuaciones llevadas a cabo por la Fundación destaca la restauración de la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, que permitió recuperar su extraordinaria decoración barroca, especialmente las pinturas murales de sus bóvedas, y devolver al conjunto buena parte de su riqueza artística y arquitectónica. La Fundación impulsó también la rehabilitación del Colegio del Arte Mayor de la Seda, antigua sede del gremio de velluters, cuya recuperación permitió transformar un edificio gravemente deteriorado en el actual Museo de la Seda, dedicado a conservar y difundir la memoria de una de las actividades industriales más importantes de la historia de Valencia.
Otro de sus proyectos más destacados ha sido la recuperación del Palacio de Valeriola, un inmueble que se encontraba en estado próximo a la ruina y que, tras una profunda restauración, se convirtió en el Centro de Arte Hortensia Herrero, inaugurado en 2023. La intervención permitió compatibilizar la conservación de su arquitectura con las necesidades de un espacio cultural contemporáneo. Más recientemente, la Fundación ha promovido la restauración integral de la iglesia de los Santos Juanes, uno de los principales monumentos del centro histórico de Valencia. La intervención, concluida en 2025, ha permitido recuperar buena parte de su decoración barroca, gravemente afectada por un incendio en 1936 y por el deterioro posterior.




